Mientras las selecciones luchan por levantar la copa, las marcas compiten por algo igual de valioso: nuestra atención. Estas son cinco de las jugadas publicitarias más interesantes que han seguido las marcas en los anuncios del Mundial 2026.
Si tienes el presupuesto suficiente, puedes hacer un anuncio.
Si tienes el presupuesto de Adidas, puedes hacer un acontecimiento cultural.
En Backyard Legends, Adidas reúne a Lamine Yamal, Jude Bellingham, Trinity Rodman, Messi, Zidane, Beckham, Bad Bunny y Timothée Chalamet en una producción que parece más una serie de Netflix que una campaña publicitaria.
La estrategia es clara: Convertir el spot en entretenimiento.
Ya no compiten contra Nike, ahora compiten contra Netflix, Twitch y TikTok.
Los anuncios del Mundial 2026 no son publicidad. Es contenido que la gente quiere ver.
Durante años Nike ha construido una fórmula reconocible:
épica, superación y héroes.
En Rip The Script decide hacer justo lo contrario.
El anuncio empieza como una campaña típica de Nike y termina enseñando el rodaje, los errores y el caos detrás de la producción.
La marca rompe su propia narrativa para sorprender a una audiencia que ya la conoce demasiado bien.
La mejor forma de destacar a veces es romper tus propias reglas.
Mientras otras marcas hablan del partido, Lay’s habla de cómo vemos el partido.
Su campaña The Epic Watch Party utiliza leyendas del fútbol, celebridades y aficionados para reforzar una idea sencilla:
el fútbol es mejor cuando se comparte.
Pero lo interesante no es el spot.
Lo interesante es todo lo que construyen alrededor.
Grupos de WhatsApp, experiencias digitales, activaciones y contenidos en tiempo real.
El anuncio es solo el inicio de la conversación.
Coca-Cola lleva patrocinando Mundiales más de medio siglo.
Y sigue haciendo lo mismo.
Porque sigue funcionando.
Su campaña Feel It All no habla de goles.
Habla de nervios.
De abrazos.
De supersticiones.
De euforia.
De todo lo que sentimos durante un Mundial.
El fútbol es la excusa.
La emoción es el producto.
Nadie recuerda una promoción. Todos recuerdan cómo les hiciste sentir.
Una de las tendencias más interesantes de este Mundial no está en los anuncios.
Está en los productos.
Lego ha lanzado una réplica oficial de la Copa del Mundo.
Motorola ha creado una edición especial de sus dispositivos.
Amazon ha desarrollado versiones temáticas de Alexa para la Selección Mexicana.
Y marcas como Zara, Pull&Bear o Mango han incorporado colecciones inspiradas en el Mundial.
La FIFA ha entendido que ya no basta con vender entradas o camisetas oficiales.
Hay que crear un ecosistema completo de consumo.
El Mundial ya no dura 90 minutos.
Ahora vive en tu salón, tu móvil y tu armario.
Después de ver estos anuncios del Mundial 2026, si algo nos ha enseñado esta competición es que las marcas ya no compiten por vender productos.
Compiten por formar parte de la cultura.
Unas lo hacen con celebrities, otras con emoción, otras con experiencias y otras convirtiendo un trofeo en un LEGO.
Pero todas persiguen lo mismo:
Que cuando pensemos en el Mundial, pensemos también en ellas.
Y eso, en marketing, vale tanto como levantar la copa.